Published on Noviembre 24th, 2008 @ 10:12:20 , using 2226 palabras, 8567 vistas
Siempre tuve la ambición de viajar en moto, pero por distintas circunstancias de la vida, nunca pude darme el gusto de emprender un viaje largo. Hasta hace poco, en que se presentó la oportunidad de poder hacerlo. Soy Profesional Gastronómico hace 10 años, y me desempeño mayormente como Jefe de Cocina o Chef de Hotel, y el año pasado hice temporada en El Chaltén, Provincia de Santa Cruz. La temporada dura 6 meses, desde octubre, hasta abril. Ya teniendo confirmada mi presencia por 2da vez en el hotel, comencé a buscar una empresa para fletear mi moto “una Suzuki GN125H”, la idea era desde Buenos Aires hasta El Calafate, yo me transportaría por avión y sólo haría 200km en la moto. Pero a medida que consultaba diferentes empresas, cada vez se hacía más fuerte mi decisión de viajar a bordo de la moto. Los presupuestos que me pasaban eran desorbitantes, y la decisión ya estaba tomada. Haría los 3000km en mi GN!
La puesta a punto de la moto la realicé íntegramente yo, no opté por hacerle el service correspondiente, ya que la moto en sus 9000 km que hacía la tenía, se comportó de maravillas. Limpié y controlé filtro de nafta, de aire, carburador, líquido de batería, tornillería en general. Y fui agregando accesorios que consideraba necesarios para emprender el viaje:
Baúl rígido trasero, disco de freno delantero ventilado, funda de tanque de nafta, parabrisas, además de los ya anteriormente hechos, manoplas, cubiertas, foco delantero H4, corona más chica, bujía, etc.
Agregaremos a la lista botas con protección, campera de softshell con pared de viento, un sonda calibre para dar luz de válvulas, el infla repara pinchaduras, un foco de repuesto para la luz trasera, también focos indicadores de marcha, inflador de bicicleta con doble empuje y medidor de libras y herramientas varias. No quiero extenderme demasiado en esta parte, aunque no parezca.
La negra estaba cargada hasta los dientes, coloqué un bolso en el lugar del acompañante, entre la valija y yo, y lo sujeté con unos tensores elásticos. Arriba del bolso un pulpo elástico con un bolso de mano, en el cual llevaba herramientas nombradas anteriormente y un bidón vacío, por si la autonomía no era suficiente entre lugares para cargar nafta (posibilidad que ya había evaluado), sobretodo en la última etapa del viaje.
Los tramos los diagramé para que no sean matadores, el viaje lo realizaría en 5 días, en tramos de 500 a 800 km y descansaría en hoteles, ya que mi empleador me pagaría el pasaje de avión que no usaría. Calculé 2 días de gracia, por si el tiempo no acompañaba y necesitaba quedarme 1 día más en algún tramo.

1er tramo: Burzaco – Bahía Blanca
Tanque lleno, 6:30 de la mañana y comenzaba el viaje!! Tomé la Ruta provincial 215, pasando por Brandsen y San Miguel del Monte, en este tramo tuve mi 1er satisfacción, no llevaba todavía mis 1ros 100km de viaje, y en ruta me cruzo con un hermano de rutas, me hace luces, le respondo igual, y al cruzarnos ambos nos levantamos la mano izquierda, él también venía súper cargado, en ese momento, tuve una inyección de adrenalina hermosa, y comencé a comprender lo que estaba haciendo.
En este tramo cargué nafta, para mi sorpresa, la moto me pidió reserva mucho antes de lo calculado 230 km, se lo atribuyo al peso de carga y el viento de viaje. Supe que debía ser mucho más cuidadoso con las mediciones a lo largo del viaje. Empalmé la RN 3, atrás quedaron Gorchs, Las flores, Azul. Llegó la RN 226, Pasé por Olavarría, RP 51, Coronel Pringles, y RN 3 llegué a bahía blanca a las 15:00hs, con un promedio de viaje de 85km/h. El viaje fue bueno, pero tuve un incidente que no quiero dejar de comentarles, un camión con acoplado venía en sentido contrario y se tira a pasar a otro de igual condiciones, rápidamente me doy cuenta, que no le va a dar el tiempo para realizar la maniobra. Hago las luces correspondientes y no recibo respuesta, vuelvo a hacer luces y nada. Disminuyo la velocidad, y me tiro a la banquina, la calzada era buena, con un poco de piedras sueltas, pero se podía bajar en 3ra marcha, faltaban menos de 30mts y el camión me venía de frente. Tuve la lucidez de reaccionar a tiempo y evitar mayores, el camionero ni me miró, inmutable siguió con su maniobra y yo supe que debía estar muy atento a futuras situaciones como esa. Su hermana, madre y varias primas fueron objeto de mis memorias por varios kilómetros venideros. Pensaba en las noticias que uno ve, de los choques de frente en que atribuyen fallas de freno, dirección del vehículo o cansancio. Amigos, les aseguro que nada de esto pasó aquí, y las consecuencias hubieran sido malísimas. Por eso les aconsejo mucha atención y lucidez… ¡espero nunca les pase!!!
2do tramo: Bahía Blanca – Neuquén.
Hoy sabía que la ruta sería monótona, el cruce de la Pampa ha de tener varias leyendas, y no esperaba menos. Comencé con la RN 3 y empalmé con la RN 22, Médanos, La aldea, Río Colorado, Choele Choel, Chimpay, Chelforó, Villa Regina, Ingeniero Huergo, General Roca, Cipoletti, y finalmente Neuquén. El viaje bueno y el promedio de velocidad mejor que el 1er día, ya que al comprobar la fidelidad de mi compañera, opté por una mayor velocidad crucero. Así fue como salí 7:30 y llegué a destino a las 14:00hs. El Cruce de La Pampa me dio un regalo. Por el retrovisor veo que se comienza a aproximar una moto, de a poco, en ese momento iba a 100km/h, era un Twister 250, se me pone a la par, me hace señas si todo estaba ok, lo saludo y me rebasa, trato de seguirle el ritmo, acelero, y ahí viene el regalo!!! veo que opta por una posición de manejo en la que lleva su codo izquierdo sobre el tanque de nafta, y se agacha de manera más aerodinámica. Lo imito para ver lo que pasaba y gran sorpresa me llevo, ganando fácilmente 10/15km más. A partir de ahí, mi viaje sería más rápido. Traté de alcanzarlo, llevando a la suzy a 120km/h, era pura recta y el desnivel era a favor, pero de a poco, se fue desvaneciendo su imagen en la recta. Tramos a 100, 115, dependiendo la inclinación de la ruta. A ese colega, le digo gracias! Mi viaje cambió a partir de ese momento.
Otra vez una maniobra complicada, calcada del día anterior un camión se tira a rebasar a otro, ambos con acoplado, luces preventivas sin respuesta, pero esta vez yo estaba más atento, y la banquina era de pasto, así que tuve que frenar casi totalmente para abandonar la calzada. El camionero ¡ni me miró!, supuse debía ser algún pariente del infeliz que me crucé ayer, pero por suerte, sorteamos la maniobra perfectamente. Me reincorporo a la ruta, una camioneta que venía atrás, me pasa, estando a la par me saluda, y da su apoyo. Y realiza un gesto de desaprobación frente a lo que había pasado, evidentemente vieron todo desde atrás. Ellos me cambiaron el humor rápidamente con su gesto.
Llegando a Neuquén, comencé a sentir un chillido en la rueda trasera, incluso antes de salir de Buenos Aires lo había sentido. Más que un chillido era un pequeño roce, frené para verificar y efectivamente parecía un freno o engranaje de la rueda (cosa que me parecía extraña, ya que la llanta trasera es de muy buena calidad). Así que mientras paré a comer una hamburguesa, pensé en que hacer: si desarmar la moto y ver que pasa, o buscar un taller en donde me la puedan mirar. Estaba cansado y no tenía ganas de ensuciarme, así que opté por la 1ra. Y como si fuera obra del barba, salgo de ese lugar, siendo la calle contramano, doy la vuelta manzana, con la gran sorpresa de encontrarme varias concesionarias de motos y por ende varios talleres. Averiguo en un par de talleres y la dejo en uno que me convenció. Por suerte era sólo un resorte roto del freno trasero, cambié las pastillas también por el desgaste desparejo.
Cambio de pastilla y mano de obra $40. Y la moto como nueva otra vez.
3er tramo: Neuquén – Esquel.
Definitivamente el tramo más lindo de los 5 días de viaje. A partir de acá, comencé a salir más tarde, 8:00 de la mañana en este caso, porque el frío se hacía notar y salir temprano sin sol, era un acto de masoquismo innecesario. Tomé la RN 22 y empalmé con la RN 237, de ahora en más el viento sería casi todo el camino en contra. Vino El Chocón, Picón Leufú, Piedra del Águila, Confluencia, acá paré para estirar un poco las piernas (antes sólo frené a cargar combustible). A las 12:15 estaba en San Carlos de Bariloche. Traté de contactar a 2 amigos que sabía andaban por acá, pero fue en vano. Comí por primera vez un almuerzo en el viaje, controlé presión de los neumáticos, y partí para Esquel. Aparecieron las curvas, contra curvas, subidas y bajadas constantes, el viaje parece detenido en el tiempo, uno realmente disfruta manejando esta ruta. Como un perro que saca la cabeza por la ventanilla (esta creo es la metáfora más acertada para definir este momento). Tenía muchas ganas de sacarme el casco, pero por una cuestión de seguridad, nunca lo hice. Del lado izquierdo montañas, por la derecha lagos, la naturaleza y el aire se imponen y lo hacen a uno sentirse como un cóndor andino que planea buscando la corriente cálida. Llegué al Bolsón, cargué nafta (ya comenzamos a gozar de los subsidios $2.10 x litro) y continué hasta Esquel. Arribé a las 18:00 hs, el sol ya jugaba a ocultarse tras los cerros, y el frío comenzaba a ganar terreno. Conseguí un hotel barato, y me dieron una habitación triple, la cual ocupé sólo, por la módica suma de $80. Nunca tan bienvenida fue, la ducha de agua caliente una vez en la habitación. El frío patagónico decía presente.
4to tramo: Esquel – Perito Moreno.
Viendo que a Esquel llegué con bastante frío, por falta de sol, consideré salir a las 8:00 hs, para viajar mejor todo el trayecto, 538km eran los que me separaban de Perito Moreno.
Derecho por la RN 40, conocí Tecka y Gobernador Costa. Empalmé la RP 20, llegué a Facundo, luego la RP 22, y otra vez la 40 hasta Río Mayo. Acá cargué nafta y pregunté como estaba el camino hasta Moreno. Para mi sorpresa, me esperaban 100km de ripio. Las condiciones del camino eran muy malas, el ripio tenía mucha piedra grande y estaba muy suelto. No podía ir a más de 40km/h. Armado ya de paciencia, llego al asfalto de acceso al pueblo. Estaba en Perito Moreno.
5to tramo: Perito Moreno – El Chaltén.
Hoy era mi último día de viaje, y tenía ganas de dormir hasta el mediodía. Total, ya no me importaba llegar temprano para buscar hospedaje, puesto que en el hotel donde trabajo, tenía mi habitación esperándome. Y cuando digo tenía, realmente fue una expresión de deseo. La noche anterior, hablando con el dueño del hotel donde me hospedé, le pregunté como estaba la ruta hasta el chaltén, si había mucho ripio, etc. ¡Me esperaban 450km de ripio señores! Y yo que creí haber sorteado obstáculos el día anterior llegando a moreno.

Ruta 40 hasta Bajo caracoles. Desayuno un café con laucha, cargo nafta y por 1ra vez, uso el bidón, ya que hasta Tres Lagos no me iba a cruzar con otro surtidor. Eran 450 kilómetros de ripio, desierto, y soledad. Algo que imponía respeto de sólo escuchar historias. Gente que ha tenido que pasar la noche helada en la ruta, por algún desperfecto mecánico. Yo quería llegar, y nada se iba a interponer entre mi meta y yo. A medida que avanzo, me doy cuenta de lo solitaria que es esta ruta. Tan sólo me crucé 5 vehículos en este tramo, en 5 horas de viaje. Pero el sacrificio siempre es premiado. Pude ver mucha fauna silvestre, ñandúes, patos, liebres, guanacos, etc. Llego a Tres Lagos ya con ruta de asfalto, y me dispongo a almorzar, eran como las 15:00 hs. Almuerzo 2 empanadas y salgo por la 40, El Chaltén esperaba.
Empalmo con la RP 23, estaba a tan sólo 100 km de lograr mi cometido, habíamos sorteado junto con la negra, todos los obstáculos. El Fitz Roy empieza a asomar, y el viento oeste se hace sentir como nunca, no podía ir a más de 70km/h en 4ta, si ponía 5ta, la moto se desinflaba automáticamente. Hubo que ponerle huevo más que nunca a esta parte, y acá es donde empecé a ponerme sentimental. Recordé a mis seres queridos, y a la gente del foro. Pensaba en lo que estaba haciendo, y sabía que no era un hecho aislado en mi vida. Muchos opinaban que estaba loco, que no iba a llegar. Mi sonrisa era de oreja a oreja, mi negra se llevaba las palmadas y caricias en su tanque de nafta, y con una mirada cómplice, le decía: “Viste loca, llegamos. Gracias, sos un fierro”.
Una ganga....apenas 3195km. 
La vuelta la realizaré en abril, y estoy evaluando irme a Usuahia por Las torres del paine en chile, y después volver por la ruta 3 derecho para hacer la ruta de los puertos, pero por ahora está abierta cualquier opción.
Les mando un abrazo a todos, y acepto sugerencias.
Saludos MoNkiO.
